El gobierno del presidente colombiano Abelardo de la Espriella anunció el reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental y respaldar la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán.
La decisión sobre el Sáhara Occidental estuvo acompañada por la determinación de pausar las relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), reconocida por Colombia durante la administración Petro.
La nueva administración colombiana anunció que reconoce la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental bajo soberanía de Marruecos como una vía para solucionar el conflicto.
El movimiento supone un cambio significativo respecto a la política adoptada por Petro, quien en 2022 restableció las relaciones diplomáticas con la RASD después de varios años de distanciamiento.
Ahora, Bogotá decidió suspender esos vínculos y acercarse a la posición de Rabat, que considera al Sáhara Occidental parte de su territorio y propone otorgarle un régimen de autonomía.
Sin embargo, es importante precisar que el reconocimiento colombiano no modifica por sí mismo el estatus internacional del territorio. La Organización de las Naciones Unidas mantiene al Sáhara Occidental en su lista de Territorios No Autónomos desde 1963 y sostiene que su estatus definitivo continúa pendiente de una solución política.
La ONU mantiene además el proceso diplomático destinado a encontrar una solución que contemple la autodeterminación del pueblo saharaui.
Con su nueva postura, Colombia se suma a Estados Unidos como uno de los países que reconocen la soberanía israelí sobre el territorio.