La magistrada Mónica Aralí Soto Fregoso presentó su renuncia a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), con lo que pondrá fin a casi una década de participación en el máximo órgano jurisdiccional electoral del país.
La decisión fue comunicada y posteriormente formalizada ante el Senado de la República. Su último día en funciones será el próximo 31 de agosto de 2026, pese a que su periodo había sido extendido hasta 2028 a raíz de modificaciones constitucionales relacionadas con la reforma judicial.
Durante el Encuentro Nacional de Magistraturas Electorales 2026, Soto dio a conocer públicamente su decisión y explicó que se trata de un momento para cerrar una etapa de su trayectoria.
La magistrada señaló que después de 30 años de carrera profesional y jurisdiccional consideró oportuno hacer una pausa y concluir su ciclo dentro del Tribunal Electoral.
En su mensaje no presentó una causa política específica para abandonar el cargo. La explicación pública se centró en la decisión personal y profesional de cerrar una etapa dentro de la institución.
La renuncia adquiere especial relevancia porque Soto todavía tenía previsto permanecer en el cargo durante los próximos años. Su nombramiento original contemplaba una conclusión en 2025, pero una reforma constitucional modificó los tiempos de las magistraturas y extendió su permanencia hasta 2028.
Mónica Soto llegó a la Sala Superior en 2016 y durante su trayectoria participó en algunas de las decisiones electorales más relevantes de los últimos años.
Entre enero de 2024 y octubre de 2025 ocupó la presidencia del TEPJF, periodo en el que el órgano tuvo un papel central en la resolución de controversias derivadas de las elecciones federales de 2024 y posteriormente en la implementación de la primera elección judicial.
Su gestión también estuvo acompañada por tensiones internas y cuestionamientos políticos relacionados con algunas resoluciones del Tribunal. Entre ellas estuvieron decisiones vinculadas con la conformación de mayorías legislativas y la validación de aspectos de la elección judicial.
El escenario interno del Tribunal también se modificó durante este periodo. La salida anticipada de Soto se suma a la renuncia de la magistrada Janine Otálora, presentada en 2025, lo que ha reducido la integración de la Sala Superior frente a su composición original de siete integrantes.
El Senado deberá iniciar el procedimiento correspondiente para cubrir la vacante en la Sala Superior del TEPJF.