La artista visual japonesa Yayoi Kusama, una de las figuras más influyentes e icónicas del arte contemporáneo a nivel global, falleció el 14 de agosto de 2026 en un hospital de Tokio a los 97 años de edad.
La noticia fue confirmada este jueves por la Fundación Yayoi Kusama y la Galería David Zwirner, que destacaron que la creadora pintó incansablemente hasta sus últimos días.
Conocida mundialmente como la «Reina de los Lunares», Kusama revolucionó las artes plásticas, el performance y la moda mediante un lenguaje distintivo basado en motivos obsesivos, repeticiones y la búsqueda del infinito.
La obra de Kusama estuvo marcada desde sus inicios por las visiones y alucinaciones que experimentó desde los 10 años en su natal Matsumoto. En lugar de reprimirlas, la artista tradujo esas experiencias en una filosofía plástica que denominó “autodestrucción”.
A finales de la década de 1950 se trasladó a Nueva York, donde se convirtió en un pilar del movimiento avant-garde. Sus emblemáticos Infinity Mirror Rooms (Salas de Espejos Infinitos), sus gigantescas esculturas de calabazas y sus intervenciones urbanas transformaron la forma en que el público interactúa con el espacio artístico.
Desde 1977 residió de manera voluntaria en un hospital psiquiátrico de Tokio, desde donde acudía diariamente a su estudio a trabajar.
Revolucionó el mercado del arte e influyó en la cultura pop a través de históricas alianzas con casas de alta costura como Louis Vuitton, además de la serie Infinity Nets, Narcissus Garden (Bienal de Venecia 1966) y sus famosas esculturas de calabazas amarillas.
La partida de Kusama marca el cierre de una era para las vanguardias del siglo XX y XXI. Museos y centros culturales de todo el mundo han expresado sus condolencias ante la pérdida de una vanguardista pionera que logró llevar el arte contemporáneo a las masas. La Fundación Kusama informó que los servicios funerarios se llevaron a cabo en privado con sus allegados más cercanos.