Un tiroteo registrado la tarde del 1 de agosto en un restaurante In-N-Out Burger de la ciudad de Twin Falls, Idaho, dejó un saldo de tres personas fallecidas y siete heridas., cuando un hombre abrió fuego contra clientes y empleados que se encontraban en el establecimiento, inaugurado apenas unos días antes.
El sospechoso fue identificado como Chad Williams, de 24 años, quien, según la Policía de Twin Falls, actuó solo. Tras el ataque, el agresor murió por una herida de bala autoinfligida, aunque previamente fue confrontado por un policía estatal fuera de servicio y un civil armado, cuya intervención habría evitado que el número de víctimas fuera mayor.
El tiroteo ocurrió alrededor de las 2:00 de la tarde, cuando el restaurante se encontraba lleno de clientes. Testigos relataron escenas de pánico mientras decenas de personas buscaban refugio o escapaban del lugar.
Las autoridades desplegaron un amplio operativo con apoyo de corporaciones locales, estatales y federales. Horas después confirmaron que la amenaza había sido neutralizada y que el atacante ya no representaba un riesgo para la comunidad.
Entre las víctimas mortales se encuentra un empleado del restaurante, hecho confirmado por la presidenta de la cadena, Lynsi Snyder, quien expresó sus condolencias a las familias afectadas y aseguró que la empresa brindará apoyo a los trabajadores y sobrevivientes.
Además, siete personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, por lo que fueron trasladados a hospitales de la región, donde continúan recibiendo atención médica. En la actualización más reciente, la Policía informó que dos pacientes ya fueron dados de alta, mientras que otros permanecen hospitalizados, incluidos algunos en estado crítico.
Las identidades de varias víctimas no han sido reveladas, ya que las autoridades continúan notificando a sus familiares.
Uno de los aspectos más destacados del caso fue la actuación de un ciudadano armado y de un agente de la Policía Estatal de Idaho que se encontraba fuera de servicio. De acuerdo con la Policía de Twin Falls, ambos respondieron al ataque y dispararon contra el agresor, obligándolo a desviar su atención y reduciendo la posibilidad de que continuara disparando contra los presentes.
Las autoridades señalaron que su rápida intervención probablemente salvó varias vidas, aunque continúan las investigaciones para determinar la secuencia exacta de los hechos y establecer cuántos disparos recibió el atacante antes de quitarse la vida.