La Fiscalía General de la República (FGR) desmanteló cuatro centros clandestinos de procesamiento ilícito de combustible en San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos, donde fueron asegurados más de un millón de litros de hidrocarburos y petrolíferos, además de maquinaria industrial, vehículos y equipo utilizado para estas operaciones ilegales.
Los operativos fueron resultado de denuncias ciudadanas, labores de inteligencia y trabajos de investigación encabezados por la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), con apoyo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Guardia Nacional, Petróleos Mexicanos (Pemex), la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y autoridades estatales.
De acuerdo con la FGR, los inmuebles intervenidos eran utilizados presuntamente para almacenar, procesar y manipular combustible de procedencia ilícita, una modalidad del llamado huachicol que va más allá de la extracción clandestina desde ductos, pues implica infraestructura para transformar y acondicionar hidrocarburos antes de su comercialización ilegal.
Dos de los cuatro inmuebles intervenidos se localizaron en San Luis Potosí, donde las autoridades realizaron los mayores aseguramientos con un total de ocho tanques con capacidad de 80 mil litros cada uno, 894 contenedores, tractocamiones, pipas, autotanques, maquinaria industrial y una máquina asfaltadora, además de diversos equipos utilizados para el manejo y procesamiento de combustibles.
En Tizayuca, Hidalgo, personal ministerial aseguró alrededor de 157 mil litros de combustible, además de tanques de almacenamiento y equipo especializado.
Mientras tanto, en Cuautla, Morelos, las autoridades catearon otro inmueble presuntamente utilizado para actividades relacionadas con el procesamiento ilegal de hidrocarburos, donde también fueron asegurados combustibles, maquinaria y documentación que será integrada a las investigaciones.
En conjunto, las autoridades informaron que el volumen de hidrocarburos asegurado supera el millón de litros, además de miles de contenedores, vehículos pesados y herramientas utilizadas para operar estas instalaciones clandestinas.
Los sitios quedaron bajo resguardo de las autoridades mientras continúan las investigaciones para identificar a los responsables de operar estas instalaciones y determinar el origen del combustible almacenado.