La LXII Legislatura del Congreso del Estado de Puebla analiza la iniciativa formal para declarar oficialmente al mes de septiembre como el “Mes Estatal de Prevención del Suicidio”, propuesta respaldada por la legisladora Luana Amador.
La reforma busca alinear el marco normativo de la entidad con las conmemoraciones internacionales impulsadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), estableciendo la obligación institucional de realizar campañas continuas de concientización, talleres de contención emocional y brigadas de atención psicológica en los 217 municipios del estado.
La iniciativa fue turnada para su estudio, discusión y dictaminación a las comisiones unidas de Salud y Juventud y Deporte del Congreso local, la cual contempla modificaciones a la legislación estatal para que dependencias públicas y entes descentralizados ejecuten acciones preventivas coordinadas durante todo el noveno mes del año.
La propuesta planeta adiciones y adecuaciones a los marcos legales en materia de salud y deporte estatal, priorizando la salud mental de niñas, niños, adolescentes y jóvenes como una meta prioritaria de gobierno.
La declaratoria busca comprometer a la Secretaría de Salud del Estado, al Sistema Estatal DIF (SEDIF), al IMSS-Bienestar y a las secretarías municipales a intensificar sus jornadas de tamizaje, canalización de emergencias y servicios de atención psicológica gratuita.
Durante la presentación parlamentaria, se enfatizó que institucionalizar el mes de septiembre permitirá derribar las barreras culturales y el estigma que impiden a las personas en situación de vulnerabilidad emocional solicitar ayuda profesional a tiempo.
En el ámbito de la capital, el Sistema Municipal DIF (SMDIF) reportó la entrega de más de 20 mil atenciones psicológicas durante el último trienio, fortaleciendo talleres de resiliencia y sensibilización comunitaria en juntas auxiliares y escuelas secundarias.
La propuesta complementa los esfuerzos de la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado, que mantiene activas las líneas de atención en crisis (como la Línea de la Vida 988) y unidades médicas de primer nivel capacitadas en protocolos de urgencia psiquiátrica.