Sin TLC, México y Corea del Sur acuerdan impulsar comercio e inversión

México y Corea del Sur acordaron fortalecer su relación comercial y de inversión sin firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC), apostando por un nuevo esquema de cooperación económica que permita ampliar el intercambio bilateral, atraer inversiones y desarrollar cadenas productivas, sin comprometer la política comercial de ambas naciones.

El acuerdo fue resultado de reuniones recientes entre autoridades económicas de ambos países, encabezadas por el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y su contraparte surcoreana, en las que se estableció la creación de un marco formal de diálogo y colaboración para impulsar el comercio sin recurrir, por ahora, a un tratado comercial integral.

El nuevo esquema contempla la instalación de grupos de trabajo técnicos y un diálogo económico de alto nivel, enfocados en facilitar inversiones, resolver barreras comerciales, fortalecer cadenas de suministro y promover la transferencia tecnológica. Este modelo busca avanzar en sectores estratégicos como industria automotriz, electrónica, semiconductores, energías limpias, tecnología e innovación, áreas donde Corea del Sur mantiene una fuerte presencia empresarial en México.

¿Por qué no un TLC?

Aunque Corea del Sur ha manifestado en el pasado su interés en firmar un TLC con México, el gobierno mexicano ha optado por una ruta gradual, considerando el impacto que un acuerdo de este tipo tendría en sectores sensibles de la economía nacional, especialmente en el contexto del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC).

Las autoridades mexicanas señalaron que el objetivo es equilibrar el comercio, fortalecer la planta productiva nacional y asegurar que cualquier apertura adicional genere beneficios directos para la industria mexicana y el empleo.

Corea del Sur es uno de los principales socios comerciales de México en Asia con empresas como Samsung, LG, Hyundai y Kia que cuentan con inversiones estratégicas en territorio mexicano, particularmente en los sectores automotriz, electrónico y manufacturero.

En los últimos años, el intercambio comercial bilateral ha mostrado un crecimiento constante, aunque con un déficit para México, situación que ambos países buscan atender mediante una mayor integración productiva y el impulso a exportaciones mexicanas con mayor valor agregado.

Dentro del nuevo acuerdo, se planteó fortalecer la cooperación tecnológica, el desarrollo de proveedores locales y la integración de empresas mexicanas en las cadenas globales de valor lideradas por firmas surcoreanas. También se abordaron temas como innovación, digitalización, inteligencia artificial y transición energética, considerados prioritarios para el crecimiento económico de ambos países en los próximos años.

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