Ucrania ataca Moscú con drones

La guerra entre Rusia y Ucrania entró en una nueva fase de tensión luego de que Kiev lanzara uno de los ataques con drones más ambiciosos desde el inicio del conflicto, alcanzando objetivos estratégicos en la región de Moscú y provocando una contundente advertencia de represalias por parte del Kremlin.

De acuerdo con autoridades rusas, cientos de drones fueron desplegados durante una operación coordinada que tuvo como objetivo instalaciones energéticas, centros logísticos y zonas cercanas a la capital rusa. Entre los blancos alcanzados destacó una refinería ubicada en las inmediaciones de Moscú, que habría sido atacada por segunda ocasión en pocas semanas.

Kiev considera que la industria petrolera rusa constituye una fuente clave de financiamiento para la guerra, por lo que busca afectar la producción, refinación y distribución de combustibles.

Según reportes difundidos por medios internacionales, algunos de los drones lograron aproximarse a menos de 15 kilómetros del Kremlin, un hecho que vuelve a evidenciar las vulnerabilidades del sistema de defensa aérea ruso frente a los ataques de largo alcance desarrollados por Ucrania.

Las autoridades rusas informaron que la mayoría de los aparatos fueron interceptados por sistemas antiaéreos, aunque reconocieron que varios lograron impactar objetivos específicos, generando incendios y daños materiales en infraestructura energética. La ofensiva obligó además a modificar temporalmente operaciones en algunos aeropuertos y generó restricciones parciales en el espacio aéreo de varias regiones rusas.

Desde hace más de un año, Ucrania ha incrementado el uso de drones de fabricación nacional para atacar instalaciones militares y energéticas dentro de Rusia, buscando afectar la logística de guerra del Kremlin, reducir su capacidad de abastecimiento y obligar a Moscú a destinar más recursos a la protección de infraestructuras críticas lejos de la línea del frente.

Funcionarios del Kremlin calificaron la ofensiva como una provocación grave y advirtieron que habrá una respuesta militar, señalaron que los ataques contra infraestructura civil y energética constituyen una escalada significativa del conflicto y aseguraron que las fuerzas armadas están evaluando medidas para reforzar la seguridad en torno a la capital y otras instalaciones estratégicas.

Al mismo tiempo, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que continuará sus operaciones militares en Ucrania y reiteró que cualquier agresión contra territorio ruso tendrá consecuencias.

Por su parte, Moscú acusa a Ucrania de intentar desestabilizar la economía rusa mediante ataques contra sectores estratégicos y ha respondido con bombardeos masivos sobre instalaciones energéticas ucranianas.

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