La guerra entre Rusia y Ucrania vivió uno de sus episodios más intensos de los últimos meses luego de que Moscú lanzara un ataque masivo con cientos de drones y decenas de misiles contra varias ciudades ucranianas, incluida la capital, Kiev.
La ofensiva dejó al menos 18 personas muertas y más de 100 heridas, según los balances preliminares difundidos por autoridades ucranianas y organismos de emergencia.
Los bombardeos impactaron zonas residenciales, infraestructura urbana y diversos puntos estratégicos en ciudades como Kiev, Dnipró, Járkov y Kamianske. Las explosiones provocaron incendios, derrumbes y daños severos en edificios habitacionales, obligando a desplegar amplios operativos de rescate durante la madrugada.
De acuerdo con la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia lanzó más de 650 drones y más de 70 misiles durante la noche, convirtiendo la operación en una de las más grandes registradas desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. Las autoridades ucranianas aseguraron haber interceptado una parte importante de los proyectiles, aunque decenas lograron alcanzar sus objetivos.
En Kiev, los servicios de emergencia reportaron varios edificios dañados y numerosos incendios. Las imágenes difundidas por medios internacionales mostraron columnas de humo elevándose sobre distintos sectores de la capital mientras equipos de rescate trabajaban entre los escombros.
La ciudad de Dnipró fue una de las más afectadas. Allí se registró el mayor número de víctimas mortales, incluyendo menores de edad, tras el colapso de inmuebles alcanzados por los ataques.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que la operación fue una respuesta a lo que calificó como “actos terroristas” cometidos por Ucrania en territorio controlado por Rusia y aseguró que los objetivos atacados eran instalaciones militares, aeródromos, depósitos de combustible y centros logísticos.
Sin embargo, el gobierno de Volodímir Zelenski denunció que numerosos impactos ocurrieron en zonas civiles y acusó al Kremlin de continuar utilizando tácticas destinadas a generar presión sobre la población ucraniana.
Las autoridades ucranianas reiteraron que los ataques demuestran la necesidad de fortalecer los sistemas de defensa aérea del país y solicitaron nuevamente apoyo militar adicional a sus aliados occidentales.