Un descubrimiento científico liderado por un equipo encabezado por la geofísica marina Jenny Anne Barrett, ha revelado la existencia de Apolaki, la caldera volcánica más grande del planeta, ubicada frente a las costas de Filipinas oculta en las profundidades del océano Pacífico y considerada una de las estructuras geológicas más impresionantes jamás identificadas.
Esta gigantesca formación permaneció oculta durante millones de años bajo el mar, hasta que estudios recientes con tecnología de mapeo submarino de alta resolución para analizar el fondo oceánico, lograron confirmar su tamaño y origen: tiene un diámetro aproximado de 150 kilómetros, lo que la convierte en la mayor caldera volcánica conocida en la Tierra.
El nombre “Apolaki”, que en filipino significa “señor gigante”, describe perfectamente la escala de esta caldera volcánica. Para dimensionar su magnitud, supera ampliamente a otras estructuras similares:
- Yellowstone (Estados Unidos): alrededor de 60 km
- Toba (Indonesia): cerca de 100 km
La caldera se encuentra a unos 5 mil 200 metros de profundidad, lo que explica por qué permaneció oculta por tanto tiempo y por qué su descubrimiento ha sido considerado extraordinario.
Además, la estructura presenta escarpes o paredes de hasta 300 metros de altura, una base asentada sobre una meseta volcánica submarina y relieves complejos típicos de actividad volcánica antigua.
Estas características revelan una intensa actividad geológica en el pasado. De acuerdo con los análisis científicos, Apolaki se formó hace entre 26 y 47 millones de años, durante el periodo Eoceno.
La región donde se ubica, conocida como Benham Rise, está compuesta por una enorme capa de roca volcánica de hasta 14 kilómetros de espesor, lo que evidencia la magnitud de los procesos geológicos que dieron origen a la estructura.
¿Qué es una caldera volcánica gigante?
Una caldera volcánica es una gran depresión que se forma cuando un volcán libera enormes cantidades de magma durante una erupción y su estructura colapsa.
En el caso de Apolaki, los investigadores identificaron: un anillo colapsado, formaciones internas complejas y señales de múltiples episodios eruptivos, lo que sugiere una historia volcánica prolongada y de gran intensidad.