Así es Olinia, el vehículo eléctrico desarrollado en México

Olinia es el nuevo vehículo eléctrico de desarrollo mexicano impulsado por el Gobierno de México, concebido como una alternativa accesible y sustentable para la movilidad urbana.

El proyecto busca reducir emisiones contaminantes, disminuir costos de transporte y fortalecer la industria tecnológica nacional, con un modelo pensado específicamente para las condiciones de las ciudades del país.

El nombre Olinia proviene del náhuatl ollin, que significa movimiento, y representa la intención de crear una marca mexicana de electromovilidad con identidad propia. El vehículo fue desarrollado por especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Tecnológico Nacional de México (TecNM) y centros públicos de investigación.

Olinia es un vehículo compacto 100% eléctrico, enfocado en trayectos cortos y medianos. Su diseño prioriza la eficiencia energética, el bajo costo de operación y la facilidad de uso. Entre sus principales características se encuentran:

  • Propulsión totalmente eléctrica
  • Recarga mediante enchufe doméstico
  • Velocidad adecuada para circulación urbana
  • Tamaño reducido para calles congestionadas
  • Bajo costo de mantenimiento

Por sus dimensiones y prestaciones, Olinia se perfila como una opción intermedia entre una motocicleta y un automóvil convencional, ideal para desplazamientos diarios en zonas urbanas.

Tres modelos en desarrollo

El proyecto contempla tres versiones, adaptadas a distintas necesidades de movilidad:

  1. Movilidad personal, orientada a traslados cotidianos
  2. Movilidad de barrio, para transporte local en comunidades
  3. Carga ligera, pensada para reparto y logística de última milla

Estas variantes permitirán que el vehículo sea utilizado tanto por particulares como por pequeños comercios y servicios, sectores con alta demanda de soluciones de transporte económico.

Precio accesible y producción nacional

Uno de los principales objetivos de Olinia es ofrecer un vehículo eléctrico de bajo costo, muy por debajo del precio de los autos eléctricos importados. Las estimaciones oficiales apuntan a que su precio podría ubicarse entre 90 mil y 150 mil pesos, con el fin de incentivar su adopción.

La producción en serie está prevista para iniciar en 2027, con una capacidad inicial que podría ampliarse conforme crezca la demanda y se consolide la cadena de proveeduría nacional. El proyecto también se alinea con los compromisos ambientales del país, al promover el uso de energías limpias y reducir la dependencia de combustibles fósiles.

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